
Chris Molina: La Nueva Derecha Definida En La Tragedia

Redacción La Diestra
Redacción
El domingo pasado fue el memorial de Charlie Kirk. En un épico evento que duró horas, miles de personas llenaron un estadio y figuras políticas de gran envergadura del ala republicana se dieron cita para hablar, sobre todo, del legado de Charlie Kirk y cómo no iban a permitir que los esfuerzos de Charlie se echaran a perder. Uno de lo momentos que vivirá en la historia es el momento donde la viuda, Erika Kirk dijo que perdonaba al hombre que mató a su esposo. Fue un momento de fe y virtud cristiana que fue tomado por la audiencia como trágico y hermoso a la vez para los que han puesto su fe en las enseñanzas de amor y perdón de Cristo.
Luego Donald Trump tuvo su turno al micrófono y dijo algo que le llevaba por completo la contraria a Erika. Dijo que él no perdonaba sus enemigos y que los quería ver fracasados. Es por momentos como estos que personas desde la izquierda y del centro me dicen que soy hipócrita porque estoy de acuerdo con las políticas y posturas de un hombre que dice las cosas que dice Donald Trump. Hace 15 años atrás le hubiera dado la razón, pero uno vive y aprende que no existe nada perfecto en la política, y si lo encuentras, es una utopía peligrosa que no puede ser alcanzada. Deja que explique un poco para que entiendas cómo llegamos aquí y por qué existe la Nueva Derecha.
En los 80’s, el movimiento de Ronald Reagan se apoderó de Estados Unidos. Reagan tuvo su epifanía política a través de las enseñanzas hiper capitalistas e individualistas de Ayn Rand. Esto abrió a EE. UU. a un mundo de capitalismo liberalizado, individualismo y libertad de asociación. Más que nada, fue un movimiento libertario mucho más de lo que fue uno conservador cristiano. Los conservadores en EE. UU. estaban perdiendo relevancia cultural especialmente a consecuencia de la revolución sexual de los 60’s. La destrucción a la familia tradicional a través del divorcio por consentimiento mutuo y el aborto traería efectos que no se sentirían del todo hasta el siglo XXI. Los años de Reagan fueron buenos para la economía, pero la derecha estaba perdiendo la batalla cultural aún desde entonces. La cultura se fue secularizando a tal grado que el cristianismo fue disminuyendo. La cantidad de personas que se identificaban como cristianos en los 80’s eran cerca del 85% de la población. Hoy la cantidad de cristianos que se identifican en EE. UU. como cristianos conservadores es alrededor de 41%. O sea, los cristianos no pueden ganar elecciones solos como podían en el pasado, luego de la era de Bush ya era obvio que el cristianismo como fuerza política perdió vigor, tanto así que la izquierda celebró la época de Obama como el principio de una nueva era de política donde los demócratas reinarían a EE. UU. por décadas corridas, pero todo eso cambió de manera abrupta con Donald Trump.
Trump trajo el movimiento MAGA, un tipo de populismo nacionalista que atrajo a personas que eran previamente votantes de Obama. Inicialmente muchos conservadores fueron escépticos con Trump, incluyendo muchos cristianos. Sin embargo, para las elecciones de 2024 ya la evidencia apuntaba a que los demócratas se habían alejado de la moderación de los días de Bill Clinton. El partido Demócrata de Biden fue uno que no podía definir lo que era una mujer, tenía a transgéneros tomando decisiones importantes sobre la nación, raptaba a niñas del cuidado de sus padres si no estaban de acuerdo en extirparle los senos a niñas de 15 años y censuraba a los todos los que no estaban de acuerdo con sus políticas. El consenso nacional fue creciendo en que había que sacar a los demócratas del poder, Tulsi Gabbard, Robert Kennedy Jr. y otros demócratas se unieron al movimiento y junto con el voto cristiano conservador lograron una coalición efectiva de personas que estaban hartos de las políticas absurdas de los demócratas.
Esto que acabo de describir es la coalición de la Nueva Derecha. Una coalición que reconoce la importancia del cristianismo y de honrar la vida de personas como Charlie Kirk. Pero, también es una coalición con personas como Donald Trump, quien no es un cristiano y tiene un pasado lleno de escándalos, que se expresa de manera brusca y le gusta insultar y ponerles apodos a sus oponentes. La coalición incluye a Scott Bessent, el secretario del Tesoro quien trabajó con nada menos que George Soros y es un hombre homosexual casado con otro hombre. La coalición también incluye a Robert F. Kennedy Jr., un hombre que luchó con adicción por años, fue un mujeriego por más años aún y es parte de la elite de la dinastía demócrata Kennedy. Es este hecho que muchos de la izquierda no pueden aceptar, que la derecha cristiana conservadora se haya hecho coalición con hombres que no representa a los valores cristianos. Sin embargo, todos están de acuerdo en algo, que el cristianismo es una fuerza de bien y que, aunque se acepta que no todos serán cristianos, ciertamente la cultura del país es una que debe normalizar los valores cristianos. La izquierda se ha alejado tanto del cristianismo que ha llegado al punto de convertirse en un partido anticristiano que no puede defender sus posturas y solo puede recurrir a peyorativos como homofóbico, transfóbico, nazi y fascista para no tener que debatir y fundamentar sus políticas. Finalmente, cuando no funcionan los peyorativos, solo les queda la violencia política, la misma que estamos comenzando a experimentar, comenzando con el asesinato de Charlie Kirk y esta semana con el atentado y muerte de 2 inmigrantes a manos de un francotirador que odiaba a ICE.
Los tiempos de gran influencia libertaria en el partido republicano, donde todo se relacionaba con cuadrar el presupuesto, la preocupación principal era inflación y el individualismo como portaestandarte se acabaron. Esas políticas dejaron a millones de personas sin los trabajos en estados que dependían mucho de la manufactura y crearon una crisis de deuda estudiantil que no necesariamente muchos van a poder repagar. Todo mientras la izquierda levantó una estructura donde se adueñaron de las universidades, los medios, las corporaciones de entretenimiento y dominaron la política. Esto ha demostrado de manera contundente que la única forma de proceder es con una liga de ideas nuevas, tradiciones antiguas, valores eternos, filosofías clásicas y practicidad oportuna. La Nueva Derecha está para quedarse, ahora solo resta ver si sus frutos son de calidad y cuánto puede durar la coalición sin que se convierta en tribus peleando entre sí por dominancia. Solo el tiempo dirá, mientras tanto la izquierda ha cometido error tras error dejando abierto el camino para que los conservadores puedan revalidar en los “Midterms”. ¿Lo aprovecharán?
Por Chris Molina de Revolución Racional Podcast
Pueden seguir a Chris en sus redes X (antes Twitter), Facebook y su canal de YouTube Revolución Racional Podcast.


Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar Sesión