Chris Molina: ¿Por qué Puerto Rico no echa Pa’lante?
Política local16 marzo, 2026

Chris Molina: ¿Por qué Puerto Rico no echa Pa’lante?

Redacción La Diestra

Redacción La Diestra

Redacción

La pregunta es una que se hacen los puertorriqueños a diario. Existe gran frustración en Puerto Rico porque las cosas no avanzan. Aquí les voy a dar las razones genéricas por la cual Puerto Rico no mejora desde un enfoque general:

1. Estatus Colonial y Poca Autonomía

Puerto Rico, como territorio no incorporado de Estados Unidos, no tiene control total sobre sus políticas económicas. El Congreso de EE. UU. toma decisiones clave sobre regulaciones comerciales y políticas fiscales, limitando la autonomía local. Un ejemplo claro es la Ley Jones, que obliga a que los bienes enviados a Puerto Rico se transporten en barcos construidos y operados por EE. UU., lo que encarece los costos y reduce la competitividad comercial.

2. Dependencia Económica y Crisis de Deuda

La economía de Puerto Rico depende en gran medida de transferencias federales y beneficios contributivos, especialmente ligados a la manufactura (como la industria farmacéutica). La eliminación de la Sección 936 en 1996 provocó una pérdida masiva de empleos en este sector, estancando la economía. Para 2016, la isla enfrentó una crisis de deuda de $70 mil millones, agravada por préstamos para cubrir déficits presupuestarios y mala gestión de gobiernos locales. La quiebra y las medidas de austeridad impuestas por la Junta de Supervisión Fiscal (PROMESA) recortaron servicios públicos, afectando aún más la economía.

3. Desastres Naturales y Problemas de Infraestructura

Huracanes como María (2017) y Fiona (2022) devastaron la infraestructura, la agricultura y el turismo en Puerto Rico. Los esfuerzos de reconstrucción han sido lentos debido a retrasos burocráticos y fondos federales insuficientes. Además, la red eléctrica, manejada por la quebrada PREPA, es obsoleta y poco confiable, lo que desalienta la inversión y afecta la vida diaria.

4. Fuga de Talentos y Declive Demográfico

El alto desempleo (históricamente entre 10-15%) y la pobreza (cerca del 40% de la población vive bajo la línea de pobreza de EE. UU.) han impulsado una emigración masiva, especialmente de jóvenes capacitados. Entre 2000 y 2020, la población de Puerto Rico cayó más de 11%, reduciendo la fuerza laboral y la base contributiva (un problema que se habla con regularidad en La Diestra), lo cual perpetúa la contracción económica.

5. Problemas Estructurales de la Economía

La economía de Puerto Rico es pequeña y poco diversificada, dependiendo en gran parte del turismo y algo de manufactura. Los altos costos de energía, la burocracia excesiva y la falta de infraestructura moderna desalientan nuevos negocios. Además, los puertorriqueños pagan impuestos federales de nómina, pero no reciben beneficios equivalentes (como fondos completos de Medicaid), creando un desbalance fiscal.

6. Factores Culturales y Políticos

La corrupción y la inestabilidad política han minado la confianza en el gobierno. Décadas de mala gestión por parte de los principales partidos (PNP y PPD) han resultado en gastos públicos ineficientes. Además, el debate continuo sobre estadidad, independencia o estatus quo genera incertidumbre para los inversionistas.

---

Hay poco debate de que estos puntos son ciertos. Sin embargo, la izquierda tiene sus propias ideas de lo que ellos ven como los problemas mayores de Puerto Rico. Veámoslo desde el punto de vista de ellos:

La izquierda tiende a enfatizar factores externos, estructurales y sistémicos, particularmente la relación colonial con Estados Unidos y las políticas federales que ellos ven como limitantes del desarrollo económico de Puerto Rico.

Los argumentos clave incluyen:

Colonialismo y Falta de Soberanía

  • La izquierda sostiene que el estatus de Puerto Rico como territorio no incorporado de EE.UU. es la raíz de su pobreza. La falta de soberanía impide que la Isla controle su política comercial, fiscal y monetaria, lo que la hace dependiente de decisiones de Washington que no siempre priorizan sus intereses.

  • Ejemplo: El Jones Act (Ley de Cabotaje) encarece los costos de importación y exportación, perjudicando la competitividad económica.

Su solución: Independencia de EEUU a través de un paquete de ayudas de unos $36 billones de dólares anuales por 20 años en lo que la Isla pueda sostenerse adecuadamente sola.

Explotación Económica por EE.UU.

  • Argumentan que Puerto Rico ha sido históricamente explotado como un mercado cautivo para empresas estadounidenses, con beneficios económicos que fluyen hacia el continente en lugar de quedarse en la Isla. La eliminación de incentivos fiscales como la Sección 936 en 1996, que atrajo industrias manufactureras, es vista como un abandono económico por parte de EE.UU.

  • También critican el trato desigual en programas federales, como un financiamiento limitado para Medicaid y otros beneficios sociales, a pesar de que los puertorriqueños pagan impuestos federales.

Su solución: Usar el agravio de trato discriminatorio del pasado como un “pecado” que no tiene perdón y usarlo como un arma en contra de EE. UU. sin tomar en consideración el cambio positivo de las relaciones con EE. UU. en los últimos 25 años. 

Austeridad y el Impacto de PROMESA

  • La izquierda critica la Ley PROMESA (2016) y la Junta de Supervisión Fiscal como imposiciones neocoloniales que priorizan el pago a los acreedores sobre el bienestar de los puertorriqueños. Las medidas de austeridad, como recortes a pensiones, educación y salud han profundizado la pobreza y la desigualdad.

  • Ven estas políticas como una forma de castigar a la isla por una deuda acumulada en parte por políticas federales y mala gestión compartida.

Su solución: No tienen solución, no ofrecen solución alguna que no sea quejarse por la presencia de la Junta y decir que la imposición de esta es intolerable por ser antidemocrática. No toman ninguna responsabilidad por las malas decisiones tomadas por los gobiernos pasados. 

Desastres Naturales y Abandono Federal:

  • La respuesta lenta e insuficiente de EE.UU. a huracanes como María (2017) es señalada como evidencia de negligencia hacia Puerto Rico. La izquierda argumenta que la falta de inversión en infraestructura resiliente perpetúa la vulnerabilidad económica.

Su solución: Crear teorías de conspiración que dicen que la Isla se abandonó a propósito para poder comprar las casas de los Puertorriqueños a precio de “carne abombá” de parte de americanos ricos. 

---

Para darnos cuenta de las diferencias entre los problemas verdaderos y como lo ve la izquierda, es importante notar que la izquierda ve todo desde un punto de vista “justicia social y agravio” y a través de un lente post-moderno que todo lo ve como una lucha de poder entre personas que oprimen y minorías oprimidas. Quizás el problema más grande que tiene la izquierda es la forma en que raras veces están dispuestos a considerar efectos de segundo orden en sus soluciones.

Por ejemplo: Una empresa rebaja los precios de sus productos para ser más competitiva. Eso es un efecto de primer orden. A causa de la reducción de precios los competidores de la empresa bajan sus precios más lo cual causa que los márgenes de ganancia se desplomen. Eso es un efecto de segundo orden. 

Nuestros amigos de la izquierda frecuentemente sugieren soluciones como control del precio de las rentas. Ellos te dirán que es una buena medida para asegurar que las rentas se mantengan a un precio asequible y “justo”. Pero el efecto de segundo orden de crear control de renta es que esto detiene inmediatamente cualquier inversión en construcciones y desarrollos de vivienda nueva porque nadie se va a arriesgar a construir en un lugar donde no puede recuperar sus costos de construcción. Al no tener más construcciones de vivienda nueva, no se puede satisfacer la demanda y la cantidad de viviendas disponibles se pone peor, aunque los precios de la renta se mantienen bajos. 

Como último ejemplo, el PIP propuso un sistema donde el gobierno estatal decide lo que puedes hacer con tu terreno y propiedad. Si la propiedad es buena para agricultura y no la usas para ese propósito, puedes ser multado. El efecto de segundo orden de esto pudiera ser que muchas personas pierdan sus propiedades debido a que no quieren sembrarlos, reciben multas hasta que llegue el momento en que sean expropiados de sus tierras. De lo contrario, si todos siembran, pudiera ocurrir que tengamos un problema de mucha oferta que sobrepasa la demanda, esto crearía perdidas si hay demasiado de mucho de ciertos productos como por ejemplo “lechugas” y no haya suficientes clientes locales para consumirlos. La forma del gobierno de EE.UU. de resolver esto es subvencionando la actividad agrícola con billones de dólares federales invertidos en la agricultura. Eso no es un modelo que podría ser replicado en Puerto Rico. 

¿Cuál es el camino a la solución?

Las soluciones para Puerto Rico no se obtienen con más control de parte del gobierno y mucho menos con más gobierno (ya tenemos más que cualquier estado de EE.UU.), las mejores soluciones son cuando le abrimos paso a las personas para que puedan emprender libremente y con la menor cantidad de trabas posible para que puedan comenzar sus negocios con menos inversión, menos riesgo y más posibilidades de éxito. Esto no se puede lograr con una estructura gigante de gobierno que demanda cada vez más impuestos para mantener una maquinaria política que ayuda al partido en el poder a mantener cautivos votos para las próximas elecciones. 

Mientras tanto, Puerto Rico se mantiene en una guerra civil cultural, donde la izquierda ha abrazado los no-valores post-modernos y el nacionalismo criollo y la derecha ha abrazado los valores judeocristianos y el asimilísmo con EE.UU.

Las brechas son demasiado grandes como para unirnos, pero si podemos conquistar al bando opuesto. A modo de ejemplo, las soluciones de Javier Milei en Argentina han girado a los jóvenes a su favor. Los jóvenes de Puerto Rico están volcados hacia la izquierda porque muchos están cansados de vivir en un lugar donde existen pocas oportunidades económicas. Como dijo alguien refiriéndose a la política en EE.UU. “It’s the economy, stupid”. Si arreglamos la economía, lo demás cae en tiempo. Pero es necesario que le exijamos al gobierno actual a hacer las siguientes cosas:

  • Reparar la red eléctrica

  • Trabajar con Trump para traer de vuelta la manufactura

  • Cambiar nuestro sistema de permisos y regulaciones para que una persona pueda abrir su negocio en una semana

  • Reducir los impuestos para la clase media

  • Reducir la cantidad de empleados de confianza

Existen más cosas que podemos hacer, pero estas 5 cosas harían una diferencia de inmediato y Dios sabe que lo necesitamos, porque un Puerto Rico dividido por ideologías es ingobernable. Pero si la gobernadora logra cambiar la economía, eso gana mentes y corazones. Esperemos que así sea.

Por Chris Molina de Revolución Racional Podcast

Pueden seguir a Chris en sus redes X (formerly twitter), Facebook, y su canal de Youtube Revolución Racional Podcast.

Compartir:

También te puede interesar

Espacio Publicitario

Comentarios (0)

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar Sesión

Cargando comentarios...